Adviento: tiempo para aprender a esperar

9 diciembre 2009

Desde que me casé, la liturgia de encendido de las cuatro velas de la Corona de Adviento es infaltable lugar de encuentro y oración en mi familia, que por ahora tiene tres miembros: dos en la tierra (mi esposa y yo) y uno en el cielo (nuestro hijo que se nos fue a la sexta semana de embarazo y que hoy está donde muchos ya quisiéramos. Lo arrulla la Virgen y le jala la barba a San Pedro).

Han pasado dos semanas desde su inicio y tengo la extraña certeza de que algo en este Adviento es diferente. Nunca había estado tan seguro de que este era -de verdad- un buen tiempo para aprender a esperar. Para alejarse de lo urgente y dedicarse a lo importante, y de paso preguntarme qué es lo importante. Un espacio de serena reflexión y preparación para algo grande. Tiempo de  escucha, acogida y anuncio. Espacio de mucha fe y oración. Terreno de una invensible ilusión que le pide ayuda a Dios para seguir sobreviviendo a pesar de la fragilidad del corazón que la sostiene.

No sé qué pasará al final. Aún el milagro no es patente. Solo sé que este año, como hace más de dos mil calendarios, habrá Navidad en mi vida. Seguiré encendiendo las velas de mi corona con la esperanza de llegar bien preparado al día en el que, por fin, pueda gritar mi corazón: «Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado»…


En defensa del Crucifijo

3 diciembre 2009

Si un danés dibuja unas caricaturas burlándose de los musulmanes, se arma un lío de proporciones planetarias. Pero si algún par de “creativos” crucifican a una rana borracha o le ponen la cruz en el pecho a una calatona para promover la adopción de animales, entonces hay que hacer mutis. Nadie puede descalificar ese acto. Los medios optan por  taparle la boca a cuanto católico quiera reclamar y comienzan a gritar ¡arte, arte!

La estrategia es clara: retirar al cristianismo del espacio público y, de taquito, cada vez que se pueda, ridiculizarlo. Esta no es la primera  vez (y no será la última) en la que los cristianos debemos soportar ofensas como estas. En un mundo de “tolerancias” lo único intolerable parece ser el catolicismo. Persiste un totalitarismo bastante caleta, que se esconde cobarde bajo la falda de una falsa neutralidad, el “respeto” por las ideas, la “apertura” de mente, lo políticamente correcto. Allí se cocinan las más graves ofensas contra Dios y contra quienes creemos en Él. Contra la Iglesia Católica y quienes queremos permanecer fieles a ella. Contra la Cruz de Cristo y cuántos vemos allí resumidas nuestras más profundas convicciones religiosas.

Quizá les apetezca un dios a la medida del laicismo: escondido en algún rincón de la casa, callado, sin seguidores, temeroso y despreocupado de lo que pase en este mundo nuestro. Quizá quieran que todo pase a manos de la arbitraria idea de libertad que pretende imponernos modelos de vida “progres”. Quizá quieran decirnos que todo es relativo y que nada es absoluto (¿han oído alguna vez algo más…ejem…absoluto?). Quizá quieran negarle al cristianismo el espacio que tiene en la historia y conformación de las naciones. En fin, quieran lo que quieran, no tienen el derecho a ofender la fe de millones de personas en el mundo. Basta de cinismo.


El adorno más caro de Arequipa

1 diciembre 2009

El viernes pasado, un grupo de periodistas le preguntamos a Juan Manuel Guillén: ¿Va a pagarle 13 mil 200 soles a un vice-presidente sin funciones? El presidente del Gobierno Regional de Arequipa (GRA), respondió: “Yo no, el Estado”.

Les explico mejor el tema. Cuando Carlos Leyton fue nombrado ministro de Agricultura en el gabinete Simon, el GRA se quedó sin vice-presidente. Leyton pidió licencia, luego el Consejo Regional tuvo que vacarlo y posteriormente nombrar entre los consejeros a un nuevo vice-presidente.

Resultó que, tras largos meses de inoperante debate, salió elegido Arón Maldonado, consejero por la provincia de Castilla y, a la luz de algunas remembranzas periodísticas, dilecto amigo del ex-presidente de la República Alberto Fujimori Fujimori. Maldonado no negó la amistad (incluso dijo que lo había visitado en la cárcel, ya sentenciado) y a Guillén se le pararon los pelos y le vino la nevada. Dicen quienes conocen al presidente regional que no soporta compartir el gobierno con un amigo de quien lideró uno de los gobiernos más corruptos de la historia nacional.

Por eso lo ha mandado a rodar. No le va a dar ni funciones ni representación. “Si me muero me va a tener que reemplazar”, nos dijo un Guillén especialmente sarcástico. “No me queda otra que juramentarlo en el cargo”, señaló luego. “Él es consejero por Caravelí, allí hay problemas mineros con Ayacucho, que los resuelva”, finalizó.

Y de aquí volvemos al inicio. Arón Maldonado será el adorno más caro que ha tenido el GRA desde que funciona como tal. Más de 13 mil soles mensuales serán invertidos de aquí a diciembre de 2010 en alguien que, anótelo bien, ¡no tendrá funciones! Con la misericordia de Guillén le asignarán una oficina y, si es exageradamente generoso, le pondrá una computadora.

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Datito adicional: Maldonado llegó al Consejo Regional de la mano del propio Guillén. Recordemos que Tradición y Futuro, la agrupación del actual presidente regional, hizo alianza con el grupo político Compromiso, de Carlos Leyton, para lanzarle a las elecciones regionales del 2006. Maldonado fue invitado a las filas de Compromiso. ¿No sabía Leyton el pasado de Maldonado? ¿No le informaron a Guillén que estaba llevando en su lista a un amigo de Fujimori? Claro que lo sabían, pero en política suelen olvidarse ciertas cosas a la hora que las papas queman.