Fijación con el tema: una más sobre el aborto

1 julio 2009

Ocurre en España. La plataforma HazteOir ha difundido esta noticia: Los abortorios de ese país han decidio ingresar en huelga.

Con la inverosímil excusa de que están siendo atacados por los defensores del derecho a vivir, los abortorios españoles (ACAI) se han declarado hoy en huelga para pedir al Gobierno que persiga a quienes defiendan la vida y que proteja a quienes la exterminan, es decir, a la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo.

Más allá de los comentarios que se pueden hacer sobre esta paradoja (ahora Santiago-Barambioresulta que los abortistas quieren pasar como víctimas cuando es evidente que son los victimarios) la gente de HazteOir ha encontrado en las declaraciones de Santiago Barambio, el representante de estos lugares donde se mata niños al amparo de una polémica ley, un desliz que desmentiría al gobierno español y su tesis de que con la legalización disminuyen el número de abortos realizados en ese país.

Según Santiago Barambio, portavoz de los abortorios, las 35 clínicas de ACAI y los 23 centros acreditados para practicar abortos dejarán de perpetrar hoy gracias a la huelga 500 abortos.

Genial ¿no? Serán 500 niños que no morirán diariamente. Pero lo de Marambio da para sacar calculadora y decir que

Si las cifras que proporciona quien practica los abortos son ciertas (…) el número de abortos que se perpetran en España es aun mayor del que se suponía (…) De modo que 500 niños no nacidos por día en todo el país, por 30 días hábiles al mes, nos proporciona la dimensión del genocidio: 15.000 abortos al mes.

Según ha reconocido hoy el portavoz de los abortorios españoles, en nuestro país dejan de nacer cada año 180.000 niños. Lo que supone entre 60.000 y 70.000 abortos más de los que reconoce el Gobierno. La última cifra oficial proporcionada por el Ministerio de Sanidad situaba el número de abortos anuales en 113.000.

Entonces, señores: NO ES CIERTO QUE LEGALIZANDO EL ABORTO ESTE DISMINUYA. ESO NO PASA. ES MENTIRA. QUE NO NOS SIGAN ENGAÑANDO.


Seres vivos

22 mayo 2009

El arranque de este post va a sonar bien lacra, pero ahí va: No se necesita ser Evo Morales para decir tonterías sobre el ser humano.Y lo digo porque ahora una ministra de lo que se conoce como primer mundo, se acaba de mandar una pachotada digna de Cantinflas.

Bibiana Aído

Bibiana Aído

La ministra de la igualdad de España, la señorita (o señora, no lo sé) Bibiana Aído, consultada en una entrevista en la cadena  SER sobre si un bebé de 13 semanas (que, no sé ustedes, pero yo lo encuentro muy parecido a un ser humano…debe ser porque lo es) es un ser vivo, en el contexto de la ley que le da vía libre al aborto en ese país, contestó:

“Un ser vivo, claro, lo que no podemos hablar es de ser humano porque eso no tienen ninguna base científica”.

Ehhhh. Uhmmm. Ahhhh. Es deconcertante.  Y luego dicen que esto de promover el aborto no es irracional. Ha dicho algo tan pero tan tonto que merece que los españoles la saquen de su cargo.

Si quieren algunos argumentos sobre el porqué Aído no tiene razón, revisen aquí o aquí o aquí.


Periodistas de pesebre…

15 diciembre 2008

periodismo-independiente-11Eduardo Arroyo es columnista de El Semanal Digital, un periódico español que se publica en Internet. Arroyo ha escrito, el pasado 12 de diciembre, un artículo muy crítico contra la prensa de su país. De ese texto extraje algunos párrafos que bien podrían ser un llamado de atención a la prensa de cualquier parte del mundo (la selección de párrafos es arbitraria)

La ignorancia del periodista moderno le hace sin duda vulnerable, al igual que a cualquier otro, a la manipulación de los que sí saben de qué va el juego. El error radica en pensar que el aprendizaje del funcionamiento de la máquina periodística capacita para opinar absolutamente de todo. Nadie se para a pensar en que la responsabilidad social que tiene un periodista por el mero hecho de lanzar sus análisis al mundo debería implicar la responsabilidad personal, no solo de adquirir una formación amplia y en profundidad, sino de poseer además una moral intachable, de corte ciceroniano. Pero la multiplicación incesante de jovenzuelos con un título universitario devaluado, sin la menor formación sobre casi todo y con una patética creencia en la relatividad de las normas morales -e incluso de la verdad misma-, sirve sin duda a la otra gran perversión del periodismo; esto es, su utilización como arma de dominio social. En España el Grupo Prisa es un buen ejemplo de cómo ejercer el control social sin tener que recurrir a la represión de la policía.

No soy periodista ni me gano la vida con esto. Creo sinceramente que escudarse en la absurda y dogmática afirmación de que “el público tiene derecho a saber” debería ser motivo para llevar a la cárcel a cualquiera que esgrimiera tal defensa. En mi opinión no existe ningún derecho a saber nada sobre la vida de nadie cuando no se tiene la más remota idea sobre los fundamentos y razones de la vida propia. Me parece que está proliferando una fauna impresentable de tertulianos, pseudos-opinadores, columnistas y “escritores” que, amparados en la necia creencia de que es “cultura” todo lo que se da por escrito o en un plató, lanzan toneladas de mierda en millones de cerebros, mientras se amparan en la coartada de su “independencia”.

La “libertad de expresión” se esgrime como palabra tótem ante la que todos retroceden. Sin embargo jamás se dice que la “libertad de expresión” solo tiene sentido ante un pueblo con un elevado nivel cultural, conocedor de las razones que siempre han movido a las elites culturales a través de los tiempos, unas razones que son en definitiva las razones últimas de la vida humana, que nos capacitan para seleccionar lo que quieren vendernos aquellos que no tienen otro objetivo que el poder total sobre las conciencias. Pero muy al contrario, en la civilización de la “wikipedia”, donde se tiene el acceso a toneladas de información en menos que se acciona un “click” de mouse, la gente carece no solo de la formación más básica sobre la cultura en la que se mueven, sino también del conocimiento más elemental para gobernar sus vidas.

Esta combinación de hipertrofia informativa y de aplasia formativa, que diría un médico, deviene por fuerza en masas de borregos instrumentalizadas por un poder que aplaude su docilidad adulando su “madurez”.

Aquí el artículo completo