Olvidé escribir sobre el día del periodista

2 octubre 2009

periodistaEn realidad siempre olvido la fecha hasta que mi esposa me saluda, con una enorme y linda sonrisa, un beso y un abrazo enoooorme. Siempre me edificó verla sonreír por el día del periodista, aún cuando vive en carne propia los sufrimientos de esperarme en casa mientras llego de cerrar edición, y antes, cuando reporteaba más seguido en la calle y éramos enamorados, en los viajes inesperados, las citas pospuestas, los riesgos, los miedos, las amenazas, etc. etc.  Lo de ella es un permanente y hermoso testimonio de amor que me será impagable. Se los juro.

Luego llama mi mamá. Ella siempre llora. Me dice que espera vivir para verme ser mejor periodista de lo que soy. Me da su saludo con cierta épica y suelta su orgullo materno de verme tan metido en las cosas del día a día de mi ciudad, que creo que no cabe en su pellejo. Y está bien. Gracias por ese orgullo que sientes, inmerecido desde todo punto de vista.

En lo que a mi respecta, creo que debo darle gracias a Dios por esta vocación, que es el talento que me ha regalado, no sólo para “ganarme la vida honradamente, así de esta forma, así de esta manera”, sino porque creo que informar no es cosa de juego. Es, digámoslo así, una misión grave. Es por eso que cualquiera no puede ser periodista (sorry a las plumas entusiastas y a quienes aprovechan el día del periodista para lanzar mensajes tipo “lean mi artículo, por favor”) y es por eso también que hay periodistas que son, literalmente, unos cualquiera (entiéndase cevicheros, mermeleros y corresponsales del “diario vivir”).

Y también doy gracias porque, aunque la gente no lo sepa, el periodismo arequipeño está hecho de gente muy capaz, honesta y sacrificada. Para ellos mi saludo efusivo, lleno de cariño y solidaridad sindical jeje. Mi mayor deseo para este año (es una promesa hecha a algunos amigos) es que Perú TV no se mande al almuerzo de celebración con 14 personas -y sin avisar- porque después no hay cómo pagar la cuenta (además que no tienen 14 periodistas en su redacción…conchudos!!! Ja).

Feliz día del periodista, con retraso.

Anuncios

Sasieta, Fefer y el perro de dos cabezas

8 septiembre 2009

PeriodistasAhora que los medios se mueren por grabar el ingreso al penal de Eva Bracamonte y Liliana Castro; ahora que Rosario Sasieta es destrozada en twitter, y luego lo será en la tele y los diarios por carajear a su empleada;  ahora que el gran debate cultural-mediático del momento es la propiedad del ekeko y la diablada; ahora, justo ahora, se me ocurre decir lo siguiente: la mayor parte de la prensa limeña es tan frívola  y centralista como la sociedad para la que trabaja.

Y lo expresa, lo proyecta, lo impone. Lo digo luego de recordar un diálogo promedio entre un jefe de nacionales y su corresponsal en Arequipa:

– Hola…¿qué tenemos hoy?

– Una reunión de presidentes regionales para ver el tema del gas porque no han garantizado reservas para el consumo del sur, el asunto del canon minero que al siguiente año se reduce y no habrá fondos para obras, un anciano de 85 años que ganó un mundial de atletismo, los escolares arequipeños mejoraron su comprensión lectora…ahh y un perro de dos cabezas que nació ayer en un pueblo joven.

– Bacán…vamos con el perro de dos cabezas…

– Pero lo otro…

– No compadre…eso es imagen, tú sabes cómo es esto…tráeme la imagen del perro, entrevista con su dueño y con los vecinos del dueño…asegúrate de que uno te diga que tiene miedo de que lo del perro sea señal que está cerca el fin del mundo…tienes microondas a las 2.

Palabras más, palabras menos, la cosa es así.

Lo mismo pasa cuando se ponen a la balanza los temas importantes y nuestras buenas noticias; contra accidentes, muertos y huelgas. Deciden desde un escritorio, en la capital, la noticia más importante de una región que no conocen. Y tienen el cuajo de llamarse prensa “nacional”.


Sobre radios y radioloros

26 agosto 2009

radiolorosEscribo este post mientras escucho un instante radio La Exitosa, de Arequipa. Habla Ruth Avendaño y un sujeto a quien no tengo el gusto (o disgusto) de conocer. Es martes. Algo más de la 6 de la tarde. No tengo porque aguantar a un par de “sa-be-lo-to-dos”.

Me da la sensación que en eso se ha convertido la radio arequipeña hoy en día. Cada tres o cuatro horas, escuchamos dos voces aguardientosas que gritan, como en cantina, lo que un par de malos tragos le hacen decir a un ser humano. Antes que una cabina de radio eso parece un bar de mala muerte. Y como de borracho una persona habla de todo y el otro borracho le cree, entonces se arma un toma y daca de opiniones sin sentido. Una tras otra, sin que nadie la detenga. Parece que eso da plata.

Son pocas, escasas, casi inexistentes, las emisoras en cuyos programas periodísticos podemos escuchar voces de personas sensatas. Lo que sobra son radio-loros expertos en hacerle creer al oyente que conocen todos los temas. Hablan de economía, política, derecho, religión, cultura, periodismo, medio ambiente, agua, cambio climático y minería. Se siente poderosos frente al micrófono. Creen que saben. La nota de prensa ha reemplazado al libro, la llamada telefónica a la entrevista con el especialista. Nunca antes el mar de conocimientos de un periodista tuvo tan poca profundidad.

Qué les cuesta invitar a entrevistados que sepan de los temas que los periodistas quieren tocar en el programa. Qué gusto de estos señores locutores de atormentarnos con sus opiniones.

Acabo de conectarme por Internet a una radio que no es de Arequipa. Aquí también abren los teléfonos. Dicen que nuestra opinión les importa. Al menos siento que el programa cuenta con una producción, hay una idea detrás. ¡Escucho entrevistas! Los conductores llevan bastante bien el espacio. Y me pregunto si cuesta tanto que los periodistas de radio en Arequipa intenten hacer las cosas bien.


“Si no sabes…pregunta y luego informa”

24 agosto 2009

desinformacionDe lo mucho que me enseñó mi amigo, el periodista Sergio Mostajo, me quedó grabada una frase vital: “Si no sabes algo…pregunta y luego informa”.

La enseñanza está cargada de sentido común. Si no sabes algo, no está mal.  Puedes preguntar y enterarte para luego contarle a la gente. Pero en Arequipa, en algún programa matutino, abunda -en una conductora- el deseo de aparentar conocer lo que no conoce. Me lo contó una fuente  digna de crédito que estuvo allí durante una entrevista realizada a invitada internacional que llegó a dictar ponencias en nuestra ciudad. La conductora del espacio preguntaba tontería y media  solo con el afán de demostrar que sabía lo que no sabía. Más fue el ridículo que la riqueza del encuentro televisivo.

Pasa en la tele lo siguiente: A veces, a un minuto de entrar al aire, te caen con un invitado no previsto y con un tema desconocido. Cuando eso pasa, la salida es, siempre, seguir la línea de la sencillez como recurso y la búsqueda de información por encima del protagonismo personal. Finalmente, la gente quiere saber qué dice el invitado, y no pagaría un mango por aguantar una falsa retórica llena de frases sin sentido de parte del entrevistador (en este caso, entrevistadora).

Algo de humildad sería buena para entrevistar mejor, pues ya sabe, señorita, “los cínicos no sirven para este oficio”…¿lo sabe no?


La ley mordaza

19 agosto 2009

mafalda-periodismo1

A veces falta la opinión del perro. Y será el balance lo que garantice calidad en un trabajo periodístico. Junto a ello vendrá la certeza de no ser refutado ni acusado de mentiroso, por eso siempre me causó gracia la tensión en la que ingresan algunos medios cuando aparece algún político desubicado que quiere enseñarnos cómo debemos hacer periodismo.

Y ahora que doña Meche Cabanillas ha puesto en agenda de la comisión de constitución del congreso el tema  de la rectificación de los medios en el caso de una información inexacta, me provoca lanzar una carcajada antes que un indignado ¡quieren amordazar a la prensa!

En una sociedad de buena fe y sentido común, no serían necesarias normas como las que Cabanillas promueve. Seguramente, en ese contexto, tendríamos una prensa bien enterada de las cosas, rigurosa en sus contenidos y valiente a la hora de defender lo publicado. Y también políticos honestos y con el suficiente espíritu democrático como para reconocer sus errores y aceptar ser fiscalizados por los medios. Como en el primero de los casos los ejemplos no abundan, y en el segundo  los testimonios son casi inexistentes, entonces la famosa de ley de la rectificación tiene espacio para el debate.

Cuando a un periodista le piden que se rectifique, es porque se demuestra que publicó un dato equivocado. En este escenario no hay espacio para la suposición ni para la interpretación. O te equivocaste o no. No es “yo siento que te equivocaste” o “a mi me parece que cometiste un error”. En tal sentido, el plazo de tres o siete días es realmente irrelevante.

Pero como en nuestro país crecen como la espuma los locutores radiales que, muy machitos porque no muestran el rostro, insultan, atacan, difaman, despluman a las autoridades y cuestionan desde la ignorancia, y nunca tienen sanción; entonces la ley tiene con qué ser defendida. Y como en el Perú que tanto amamos existen políticos que se preocupan más por salir en la foto que trabajar para servir el país, entonces una norma que “regule” a la prensa (en realidad lo que buscan en la garantía de que nadie los critique) es ampliamente promovida por quienes ostentan el poder o duramente rechazada por los opositores que se quieren ganar unas cuantas migas con el periodismo.

La cosa, desde mi humilde punto de vista, es: Si un medio publica una información falsa, pues la rectificación cabe (y mientras más rápido mejor). Si un político se siente tocado por una información que es cierta y que afecta la vida pública y aun así quiere rectificación, pues entonces la ley no se aplica.

Este es un asunto en el que la honestidad tiene que llevar la voz cantante, de lo contrario, asistiremos a un festín de subjetivismo y aprovechamiento político. La prensa sensata no debería indignarse tanto, los políticos no deberían tenerle tanto miedo a una portada, si es que proceden honestamente.


Periodistas del sur andino: breve paso por Sicuani

11 agosto 2009

sicuaniEl sábado pasado estuve en Sicuani (de allí me fui a Lima y por eso el abandono del blog), una tierra llena de comercio, moto-taxis y unos lindos balcones que se esconden tras enormes y llamativos letreros de “kodak”.

Sicuani -para uno que otro peruano despistado y algunos gentiles extranjeros que visitan este blog- queda en Cusco y es uno de los ocho distritos que conforman  la provincia de Canchis. Se trata de una ciudad eminentemente comercial que deja lo turístico para las comunidades ubicadas en sus alrededores. Nada interesante por el centro del pueblo salvo una pizzería en plena plaza de armas que por 26 soles te da una  ES-PEC-TA-CU-LAR pizza  familiar de chorizo, salchica, pollo, jamón, doble queso y tocino.

Este distrito cuenta con una radio –radio Sicuani– cuya cabina está mejor parada que cualquier emisora aquí en Arequipa. Sí, mejor que cualquiera. Los periodistas trabajan arduamente por tener SIEMPRE al mejor entrevistado posible para el tema que analizan. Manejan una interesante base de datos y sus opiniones son moderadas con respecto a la ardua competencia que tienen a casi una cuadra: radio Constelación (de propiedad de Carlos Abarca, el ex emerretista que se coló al congreso con la anuencia del despistado congresista Víctor Mayorga).

Viajé a Sicuani para dictar un taller de periodistas como inicio del Diplomado en Periodismo, Ética y Desarrollo que la Universidad Católica San Pablo y el Instituto de Pastoral Andina, están organizando. La verdad es que terminé muy contento. Hubo más de 60 asistentes de un total de 80 inscritos. Muchos de los alumnos vinieron de comunidades del sur andino y soportaron viajes de 6, 7, 8, 9 y más horas, con tal de recibir esta capacitación.

Llegué con la idea de que el público iba a tener bastante metido en la cabeza el discurso del conflicto. Todo lo contrario. Asistí a un escenario con hombres y mujeres de prensa, curtidos y muchos de ellos hartos de que los tilden de fogoneros; en otros casos, cansados de las ideologías revanchistas que nada han logrado para el desarrollo de sus pueblos. Me encontré con periodistas que caminan más que cualquiera en las ciudades para buscar la noticia. Me enriquecí con el testimonio de muchas personas que saben que su trabajo está estrechamente vinculado al desarrollo de su localidad. En fin, a más de 3 mil metros de altura, también se hace periodismo. Estoy seguro que será un semestre en el que aprenderé mucho más de lo que pueda enseñar.


Gracias por tanto. Perdón por tan poco

30 julio 2009

hinchada

Estamos celebrando, por si no lo han notado. Ya sé que en medio de la blogosfera, lo nuestro es como una hormiga caminando solita por el estadio Maracaná. Una pulga en el lomo de un elefante. Es nada comparado con todo.

No me importa. Este blog, así de chiquito, así de diminuto, así de insignificante, así de huachafo y mal actualizado, ha llegado a superar las 20 mil visitas. Lo armé en noviembre de 2008, lo abandoné en diciembre del mismo año. Lo miré con roche en enero, febrero y marzo del 2009. Hasta que lo retomé en abril y desde entonces ha recibido pocos pero constantes ingresos de generosos internautas. Me emociona haber logrado que 20 mil personas inviertan (o pierdan) su tiempo leyendo lo que aquí hemos tenido a bien escribir.

Me despido como lo haría un entrañable amigo: “Gracias por tanto. Perdón por tan poco”.